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La mañana del Sábado 21 de Enero, tras carreras,
llamadas de teléfono y tropezones llegó el momento de conversar con Fernando
Sánchez Dragó. Él estaba al otro lado del teléfono desde Castilfrío,
un pequeño pueblo de Soria. Dragó es una persona que dice lo que piensa, por
tanto es un personaje polémico. Intenta escapar de etiquetas y aborrece
religiones, patrias y banderas. Hoy día presenta un programa literario en Telemadrid, “Las Noches Blancas”. Tras una pequeña charla sobre Aldebarán,
iniciativa poética que llevó a cabo en su juventud y sobre su devoción por
Japón, país en el que según él “la gente cumple con su deber y nadie engaña a
nadie” empezó esta entrevista que aquí reproducimos íntegramente, palabra por
palabra. EGP: ¿Por qué vive en España? Dragó: Bueno… (Risas) esa pregunta me la
hago yo muchas veces. En primer lugar, yo paso muchos meses al año viajando…
ahora dentro de un par de meses me voy a EGP: ¿Se siente de algún lado después de haber
estado tanto tiempo fuera? Dragó: Si has echado un vistazo a mi último
libro, Kokoro, en su solapa dice que soy lo
que fue Ulises frente a Cíclope, Nemo,
es decir, nadie. Así que he procurado a lo largo de mi vida matar el ego,
desprenderme de todas las etiquetas. No soy nadie, soy sólo yo. No tengo
etiqueta, ni nacionalidad, ni patria, ni bandera, ni frontera, ni dios, ni
rey, ni ley. EGP: Usted participó activamente en la lucha
contra el régimen franquista además de en el mayo del 68… Dragó: Bueno, eso es un mito. Participé
activamente, muy activamente en la lucha contra el franquismo, estuve
diecisiete meses en la cárcel y casi siete años en el exilio. Lo que es mito
es que participé en el Mayo francés. Todo el mundo cree que participé,
pero a mí me pilló afortunadamente en Hong Kong, yo
todos esos años estuve viviendo en Asia. Lo que sí sucedió es que viniendo yo
desde Oriente y llegando desde Occidente todos los chicos rebotados del Mayo
francés, nos encontramos en Katmandú. Fui el primer español que
llegué allí en aquellos años y sí, entablé muchos lazos con toda esta gente
del Mayo francés, a los cuales por otra parte ya conocía de antemano,
chapoteábamos en los mismos bebederos, así que directamente no participé. EGP: ¿Qué le haría volver a salir a la calle hoy? Dragó: La última
vez que salí a la calle fue en las manifestaciones contra la guerra de Irak,
y me arrepentí. Me di cuenta de que el ser humano cuando se agrupa para algo,
se convierte en chusma, en populacho. Me di cuenta también de que quienes
iban allí en nombre del pacifismo eran más belicosos que nadie. Aquello no
era una manifestación a favor de la paz, sino una manifestación a favor de la
guerra contra el PP y contra una serie de cuestiones. Me pareció algo
verdaderamente muy triste, saqué muy mal sabor de boca. Desde entonces me
prometí no volver a participar nunca más en nada donde haya más de dos
personas. EGP: Cambiando de tema, yéndonos a un tema de
actualidad… ¿qué se le viene a la cabeza cuando escucha la palabra “Estatut”? Dragó: Pues aburrimiento, indiferencia y sorpresa
de que después de un millón de años de historia la gente todavía luche por
estas cosas. EGP: ¿Se refiere a los nacionalismos? Dragó: Sí, por los nacionalismos, por las
banderitas, por estas bobadas… en cualquier caso ni me siento catalán, que no
lo soy, pero tampoco me siento español, o sea que la verdad, el asunto me
trae bastante al fresco. Pero me deprime un poco la estupidez. Ahora bien,
creo que es un problema, y creo que realmente nadie pensaba en el estatut, ahora ya de tanto machacárselo a la gente
se convierte en un problema, el típico problema creado por los políticos. No
contribuyen a resolver ningún problema, al contrario, como viven de ello les
interesa crearlos. EGP: ¿Cómo ve el tema de una posible negociación
con ETA? Dragó: Vale para eso lo que he dicho sobre los
nacionalismos, pero sobre lo que sí estoy es fundamentalmente contra la
violencia, claro, en el problema del nacionalismo vasco hay un componente de
violencia que yo desapruebo. Lo que yo siempre he dicho dando conferencias en
el país vasco es que ¿por qué los abertzales,
esto vale también para ETA, no se dan cuenta de que la forma mas
eficaz para conseguir algo es aplicar lo que hizo Gandhi?
La resistencia pasiva la no violencia, que vayan delante de la Puerta del Sol
y desde donde les de la gana, vestidos de blanco con una flor en la mano, se
sienten en la posición del loto. Así es como Gandhi
consigue liberar a un país como la India de las garras británicas sin
derramar una gota de sangre, con procedimientos tales como negarse a pagar el
impuesto de la sal, cosas así de sencillas derrotaron a un imperio. Por
supuesto que la lucha de los abertzales no
es mi lucha, yo voy solo por la vida pero lo que me molesta es que recurran a
la violencia y que carezcan de la lucidez necesaria para darse cuenta de que
conseguirían mucho más si no apelaran a la violencia. EGP: ¿Y habrá solución, habrá una salida como la
hubo en Irlanda?
EGP: Algunos andaluces nos sentimos aplastados
por el tópico, la imagen estereotipada que se tiene de Andalucía… Dragó: Sí,
tenéis razón, porque efectivamente se ha creado una imagen
estereotipada, folclórica del andaluz profesional. Habéis contribuido, os
habéis beneficiado de ella y lo habéis propagado por el mundo… ¿Vosotros de
qué ciudad sois? (de Sevilla) Pues en ninguna parte se nota eso como en
Sevilla. Verdaderamente ser de Sevilla es una especie, si se me permite la
broma joseantoniana, de unidad de destino de
lo universal. A mí me gusta muchísimo Sevilla, sobre todo antes de que la Expo la arrollara, pero bueno, a pesar de
eso es una ciudad maravillosa, yo siempre digo que es la ciudad más culta que
hay en la tierra, pero es verdad que vosotros los sevillanos sois los que
habéis convertido ser sevillano en una profesión, así que no os quejéis
demasiado. EGP: … un sevillano se puede sentir a veces
prisionero de su propia ciudad. Dragó: Sí, personas como vosotros por ejemplo lo
estáis, pero eso le pasa un poco a todo el mundo. Por ejemplo, mi mujer que
es japonesa también se siente aquí en España y en otras partes del mundo un
poco prisionera de la imagen que tienen los japoneses, que también es una
imagen estereotipada, la geisha, el samurai, el pescado crudo…en cuanto una
cultura es fuerte, poderosa y vigorosa como lo son la japonesa o la andaluza,
inevitablemente se crean unos esquemas, se fijan troqueles, arquetipos y la
gente que tiende a lo facilón suele agarrarse a eso
y no darse cuenta de que los troqueles pueden cambiar y que detrás de cada
troquel, de cada estampita hay un ser humano movedizo. EGP: ¿Cree que los políticos andaluces desde
Chávez hasta Arenas, cumplen con una causa andaluza? ¿Existe esa causa?
Dragó: En la democracia no hay políticos, lo
único que hay es recolectores de votos. La democracia tiene cosas buenas y
cosas malas, como todos los sistemas políticos, pero la democracia tiene esa
espada de Damocles sobre la cabeza de los políticos entre comillas que es que
cada cuatro años tienen que conseguir los votos suficientes para seguir en su
despachito, eso es lo que les importa fundamentalmente a los políticos.
Entonces cuando los políticos andaluces hacen nacionalismo andaluz o los
catalanes lo hacen catalán o los gallegos lo hacen gallego no es tanto porque
lo sientan sino porque creen, a lo mejor equivocándose, que lo necesitan para
conseguir votos, y eso falsifica la profesión del político. Ser político creo
que es una profesión que puede ser decente, el político es un señor que se
dedica a administrar de la mejor manera posible la sociedad, lo que pasa es
que esta hipoteca de conseguir votos les lleva a todos a querer agradar al
todo el mundo. Por ejemplo, eso de que digan andaluces y andaluzas, españoles
y españolas, vascos y vascas, ciudadanos
y ciudadanas, esa barbaridad lingüística que acaban de incorporar… pues eso
lo hacen porque creen que si no lo dicen se van a enfadar las mujeres o se
van a enfadar los varones. Son como monigotes que sonríen a derecha e
izquierda y que quieren continuamente agradar a todo el mundo. Un político no
es eso, un político es un señor con una idea buena, regular o mala,
compartida o no por los ciudadanos, de cómo debe funcionar la sociedad y que
la propone y si consigue los votos suficientes para sus ideas la aplica y si
no se va. No se puede agradar a todo el mundo, gobernar también es decir que
no. Ahora tenemos el prototipo del señor ZP éste, que es como un
muñeco activado por una cuerda que lo único que hace es sonreír de derecha a
izquierda con una sonrisa estereotipada. Pero vamos te lo digo de Zapatero
como te lo podría decir de los políticos de la oposición. Hay una anécdota de
un personaje que sí es un político, con el que se puede estar de acuerdo con
el o no, pero sí es un político. Es un señor que nunca ha querido cosechar
votos de esa forma a diestra y siniestra…me refiero a Fraga. Se cuenta que en
una ocasión iba como van los políticos en campaña electoral, despendolados,
estrechando manos, besando a niños, sonriendo a todo el mundo y estas cosas,
e iba tan despendolado que le dio la mano a un maniquí del corte inglés. EGP: Dentro de su mala opinión acerca de los
políticos, ¿qué opinión le merece el nivel de la política andaluza? Dragó: Mire ahora con esto de los contertulios de
radio se ha extendido la idea de que hay personas que pueden opinar de todo,
un contertulio es un señor que se saque el tema que
se saque opina. Yo verdaderamente me pasmo, porque yo hay muchas cosas de las
que no tengo opinión, es decir, yo no tengo opinión de todas aquéllas cosas
de las que no poseo información suficiente. Entonces claro, si me preguntas
por los políticos andaluces no puedo contestar porque si apenas sigo la
política nacional imagínate si sigo la andaluza. EGP: En una ocasión dijo que cuando publica un libro
el número de lectores cuya opinión le interesa no supera los 80 ó 90. Dragó: Bueno, me parece que dije 14 o algo así,
pero evidentemente lo que quería decir es que en el mundo hay muy pocas
personas, hay muchos animales, ser hombre significa que en el momento en el
que naces te brindan la oportunidad de crecer, ahondarte, es decir fabricarte
un alma, de mejorar, de seguir un camino de perfección. Las personas que
hacen eso se construyen un alma y ya no perecen, son inmortales porque el
alma les hace inmortales. La mayor parte de los seres llamados humanos pasan
por el mundo para divertirse, para estar cómodos, para ir tirando, dormir la
siesta, canturrear, acumular dinero, follar, para salir a tomar gambas… sólo
para eso. Todo eso está muy bien, pero no que hagan sólo eso. Esos seres son
animalitos que no llegan a ser personas, eso es la mayor parte de la gente
que existe en el mundo, y a mi la opinión de esas personas como puedes
comprender me trae absolutamente al fresco. Ahora, si las personas con p
mayúscula de verdad y no con p minúscula de puta son 14 o 140 o
14.000, yo tampoco lo sé, pero tengo la sensación de que son muy poquitas. EGP: Alguien dijo alguna vez que la felicidad es
la coherencia… Dragó: Depende de lo que entendamos por coherencia.
Yo siempre digo que la felicidad es la tranquilidad de conciencia. Y ésta es
algo que obviamente no se alcanza si uno no es coherente consigo mismo, y se
alcanza si uno se conoce y actúa según lo que
su conciencia le dicta. Bueno, efectivamente eso es una forma de
coherencia y sí, eso es la felicidad. EGP: ¿Se puede ser coherente? Dragó: Yo creo que sí. En eso estriba la
sabiduría, si te contestara que no a esa pregunta, yo habría vivido en vano,
toda mi vida ha estado orientada a averiguar quién soy y a vivir en
consonancia, armonía y equilibrio conmigo mismo. Si no creyera que esto es
posible, si no hubiera palpado en mi propia persona que esto es posible, no sé, me pegaría un tiro, me vendría abajo. Claro que es
posible. Sabios hay poquitos pero hay, siempre los ha habido EGP: ¿Cree que hay hoy en día algún sabio? Dragó: (Risas) Sí, sabios hay, a veces se
encuentra uno que hay sabios conocidos y sabios por conocer, a veces te
puedes encontrar un sabio en la cantina de una estación o en una taberna,
pero claro que hay sabios. Sí sabios hay, hay gente que vive de acuerdo
consigo mismo. Yo si me permites la petulancia me tengo por persona bastante
sabia, mi edad me hace acreedor a eso y a poder decirlo. EGP: ¿Cuál es la pregunta que nunca le han hecho
y a la que le gustaría responder?
EGP: ¿Consideraría usted el incendio total del
Vaticano como una tragedia? Dragó: Hombre sí. Porque en primer lugar quizás
se perdieran vidas en él y en cualquier caso, aunque no se perdieran vidas se
perderían extraordinarias obras de arte, la cúpula de Brunelleschi,
la Capilla Sixtina, la estancias de Rafael…
se perdería un gajo agridulce, lleno de luces y sombras, pero un gajo
importante de la historia de la humanidad. Es decir, yo no soy maniqueo, no
demonizo a nadie, tampoco al Vaticano, el Vaticano tiene cosas buenas y
malas, EGP: ¿Cómo se ve la vida con 4 by-pass? Dragó: Tres, que ya son bastantes. Bueno, la
verdad es que se ve mucho mejor de lo que se veía antes, estoy físicamente
mucho mejor, estoy trabajando con una efervescencia y eficacia como nunca
antes. En éstos momentos tengo delante de mis ojos la página 616, que se dice
pronto, de la novela sobre la muerte de mi padre, de la guerra civil…acabo de
publicar Kokoro, estoy aquí en Castilfrío, me voy a ir a la India, tengo una
mujer maravillosa, tengo una biblioteca nutridísima, hace un día espléndido,
todo va bien en la vida, estoy contentísimo y físicamente estoy mucho mejor
que antes. Ahora, si después de deciros esto hago pumba
e hinco el pico… (Risas) EGP: ¿Qué tres palabras no podrían faltar en una
biografía sobre Sánchez Dragó? Dragó:
Libro, Viaje… Peligro. (Cinco
minutos después de terminar la entrevista, Dragó llamó a la redacción para
pedirnos que cambiáramos la palabra peligro por riesgo, cosa
que nos reafirmó que habíamos hablado con alguien que creía en lo que decía) EGP: ¿Qué pregunta le haría a José Saramago si lo tuviera ahora mismo en frente? Dragó: Bueno, se la he hecho muchas veces porque Saramago es muy buen amigo mío…Le haría dos: ¿Cómo
es posible seguir siendo comunista a estas alturas? ¿Cómo es posible no darse
cuenta de que el espíritu existe? Con extrema amistad ambas preguntas,
aprecio mucho a Saramago. |